Por qué importa el códec
Una sesión de escritorio remoto es, en la práctica, un vídeo en directo de la pantalla remota. El códec comprime cada fotograma para que el flujo quepa en el ancho de banda disponible, y el visor lo decodifica de nuevo. El contenido de una pantalla es un vídeo peculiar: largos tramos estáticos, desplazamientos repentinos y texto que tiene que seguir nítido. Cuanto mejor es el códec, más nítida es la imagen con la misma tasa de bits, algo que importa sobre todo en conexiones lentas o saturadas. Eso sí, una compresión mejor suele exigir más procesamiento.
Los cuatro códecs
H.264, el estándar Advanced Video Coding de la UIT-T, es el más extendido de los cuatro, y la mayoría de las GPU pueden codificarlo y decodificarlo por hardware. VP8, cuyo formato documentó Google en el RFC 6386, es ligero de codificar por software. VP9, el códec abierto de nueva generación del proyecto WebM, está disponible desde junio de 2013 y comprime mejor que VP8 a cambio de más procesamiento. AV1, el códec abierto de la Alliance for Open Media, comprime aún con más eficiencia; para usarlo en tiempo real, lo mejor es codificarlo en una GPU compatible.
Cómo gestiona Vexaro Desk el vídeo
Vexaro Desk adapta el flujo al equipo en el que se ejecuta: aprovecha el hardware cuando puede y no necesita ninguna GPU especial, y cualquier cliente para Windows puede mostrar cualquier sesión que reciba.
Durante la sesión, la calidad y la tasa de bits se adaptan a la conexión, de modo que una conexión que empeora reduce la calidad de imagen en vez de congelarse. En los planes de pago, los operadores pueden cambiar entre perfiles de calidad.